El Reconocimiento a Diógenes Matute en recorrido latinoamericano

El repertorio musical estuvo integrado por las piezas; Allá va un encobijado, Madrigal con poesía de Alberto Arvelo Torrealba y música de Antonio Lauro, Fresco, poesía de Israel Peña con música de Vicente Emilio Sojo, Laetitia, madrigal con poesía de Rubén Darío, de Vicente Emilio Sojo y Orquestación de Luis Morales Bance, acompañada por las voces que integran la coral Concertino -dirigida por el maestro Héctor Pérez Bravini- y la de Bancaribe, llevada por el maestro Naranjo y por Gabriel Delgado.

El solista Diógenes Matute interpretando Allá va un encobijado, llenó de emotividad el recinto demostrando que a sus 90 años -70 de ellos dedicados al canto coral- aún está en plenas facultades. Matute quien es conocido como el "Viejo", recibió una Placa de manos de sus compañeros de la coral; los aplausos no pararon hasta que Matute manifestó "mis días están lleno de canto, brinda vitalidad y alegría".

Contamos además con la participación de los músicos Giovanni Sciortino Lloret, y Jesús Enrique Rengel en las mandolinas, Héctor Medina, en el cuatro, Alberto José Requena en las maracas y Yimer Vivas, en el cajón oriental, quienes conjuntamente con la Orquesta Filarmónica Nacional deleitaron a los asistentes con la fantasía oriental, que incluía piezas de Luis Mariano Rivera, Velorio de Cruz de Mayo, Joropo-Galerón y Gran estribillo.

Tras el intermedio, piezas emblemáticas de México y Argentina, extremos de nuestra Latinoamérica se hicieron presentes a través de la interpretación de Huapango del compositor José Pablo Moncayo y para finalizar del compositor Alberto Ginasterase se hizo presente la Danza del Ballet Estancia, Opus 8.

Para el cierre del concierto se entregaron las placas de reconocimientos al Maestro Telésforo Naranjo, a la Orquesta Filarmónica Nacional y al Teatro Teresa Carreño, en la representación de sus directores respectivamente.

 

Por: Ana María Hernández