Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras

Dr. Juan Rafael Perdomo

Magistrado de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia

“Referirse a la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, promulgada por el Presidente de la República Boli- variana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, con el supremo compromiso y voluntad de lograr la mayor eficacia política y calidad revolu- cionaria en la construcción del socialismo y el engrandecimiento del país, basado en los principios humanistas y en las condiciones morales y éticas bolivarianas, por mandato del pueblo y en ejercicio de las atribuciones que le confiere el numeral 8, del artículo 236, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el 30 de abril de 2012, mediante la firma del decreto 8938, es un paso firme que garantiza el Estado Social de Derecho y de Derecho y de Justicia para los trabajadores y las trabajadoras".

De esta manera abre el diálogo el Magistrado Juan Rafael Perdomo, quien hizo un recorrido sobre las leyes que han sido aprobadas, los avances y cómo la actual Ley Orgánica que entró en vigencia recientemente, se convierte en un instrumento de suma importancia para la protección de los trabajadores y trabajadoras, tras enfatizar que es un instrumento legal construido por ellos y para ellos, debatida por especialistas y que tiene como base la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la convierte en la Ley Orgánica del Trabajo de mayor avanzada y progresista, incluso su visión está ubicada por encima de los estándares internacionales.

Los antecedentes de la Ley del Trabajo

La importancia de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras actual es única. Venezuela cuenta con una tradi- ción en materia laboral que comienza en 1928, cuya ley resultó inaplicable debido a que fue elaborada en el proceso dictatorial que dirigía el general Juan Vicente Gómez. Resultó un instrumento jurídico sin mayor trascendencia nacional, pero para consumo internacional, con la finalidad de hacer sentir fuera de nuestras fronteras que Venezuela contaba con una legislación laboral.

La Ley del Trabajo que tiene importancia para los venezolanos es la decretada el 16 de julio de 1936, que contó con la cooperación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), inspirada en los principios de esta organización, recibiendo además la influencia de la Ley del Trabajo de México y de Chile, ambas legislaciones aportaron a los redactores de esta ley, elementos que ya en esos países se venían aplicando, tales como: la contratación individual del trabajo, la previsión de sanciones y tipificación acerca de los posibles daños que pudiera sufrir un trabajador por accidentes, normas sobre derecho colectivo, normas sobre los sindicatos, normas sobre la huelga, el salario, la jornada y sobre las condiciones de trabajo en general.

La Ley de 1936 tuvo en cuenta el compás de transición entre el fallecimiento del dicta- dor Juan Vicente Gómez y el espacio de aper- tura que brindó el gobierno del general Eleazar López Contreras, quien luego de asumir la conducción del país hacia la democracia, hacia la libertad, dio un margen para que a finales del año -26 de diciembre 1936- estallara un tremendo conflicto, la huelga de los trabajado- res de la industria petrolera, hecho novedoso, tras 27 años de régimen dictatorial.

-¿Es cierto que con esta huelga de 1936 surge el primer Congreso de los Trabajadores del país, incluso la página web de la Confederación de Trabajadores de Vene- zuela, (CTV) refiere este hecho como el ori- gen de esta instancia organizativa?

Bueno no es así del todo, en nuestro país hay un primer Congreso de Trabajadores de Venezuela de1896,nadatiene que ver con este de 1936 que usted refirió, la idea de los trabajadores de finales del siglo XIX fue unirse ante las demandas de un sistema económico de trabajo feudal, colonial, medieval que provocó que los trabajadores de la época se reunieran con la idea de organizarse.

Luego, ocurren sucesos en pleno siglo XX de carácter nacional e internacional, uno de ellos fue la huelga de los telegrafistas en marzo de 1914 con carácter nacional, a raíz de una rebaja de salarios acordada por la Dirección General de Telégrafos de Venezuela, en plena dictadura gomecista. Dentro de este contexto hay otro hecho memorable, la firma del convenio colectivo entre las empresas situadas en el es- tado Táchira, que tenía por objeto regular esa relación entre los obreros de la época y los patronos.

Otro hecho que llama la atención para ese lapso fue la firma de uno de los textos fundamentales en materia constitucional con referencia importante en el ámbito laboral, la promulgación de la Constitución de México firmada en Querétaro en 1917, que abordó aspectos laborales, que tuvieron repercusión en el tiempo.

Continuando la referencia a la interrogante que usted ex- presa, se produce un suceso en el ámbito internacional -que es bueno acotar- la finalización de la I Guerra Mundial en 1919, donde se firma el Tratado de Versalles, como Tratado de Paz firmado por las potencias europeas en París, Francia, que puso fin oficialmente a la Primera Guerra Mundial después de seis meses de negociación, en la ciudad de Pa- rís. Con referencia a este Tratado, quiero resaltar el apartado previsto en el Capítulo Décimo Tercero, donde se crea la Or- ganización Internacional del Trabajo, integrada por Patrón -Gobiernos- Estados, Trabajadores y Empresarios, la deno- minada Comisión Tripartita.

Los hechos mencionados anteriormente justamente influenciaron en la redacción de la Ley del Trabajo de 1936, con la cual se buscó favorecer a los trabajadores venezolanos que reclamaban mejoras en sus condiciones de trabajo. Los legisladores insertaron el artículo 223 de la Constitución de México -Querétaro- y copiaron algunas de sus disposiciones, a nivel de salario, horas de trabajo, prestación del servicio, relación de subordinación, condiciones de seguridad laboral, higiene, condiciones para la terminación de la relación laboral, que permanecieron en el tiempo.

La verdad sobre el desenlace de la huelga de los trabajadores petroleros de 1936 es que removió las condiciones inhumanas de los obreros, los proletarios de entonces. Se manejó por la afirmación de la parte salarial, que recibieron muy poco aumento, y se dejó de lado las reivindicaciones sociales y aspectos puntuales como las mejoras de las viviendas en las que habitaban los obreros en los campos petroleros.

Los obreros no estuvieron organizados en instancias partidistas sino sindicales, donde los dirigentes del sindicato petrolero de la década de los treinta, en realidad pertenecían también al clandestino Partido Comunista, fundado en diciembre de 1931, entre ellos figuraron: Juan Bautista Fuenmayor, Rodolfo Quintero, Kotepa Delgado, Luis Machado, entre otras personalidades. Se unió a la causa Pío Tamayo, quien fundó la cátedra del humor desde la cárcel, ello ocurrió por atreverse a mencionar en la elección de la reina de carnaval, en el Teatro Municipal, durante su discurso, la palabra libertad, en esencia: “La libertad está proscrita”. Aventura que por supuesto, durante la férrea dictadura de Juan Vicente Gómez, le costó su proscripción en la cárcel de La Rotunda.

La Ley de Trabajo y sus procesos de reformas

Los elementos históricos de la Ley Orgánica del Trabajo de 1936 y la influencia de las constituciones de México y Chile, así como la creación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hacen sentir sus influencias como puntos importantes que prevalecen en el tiempo con sus posteriores reformas, precisa el Magistrado Perdomo, quien al hacer el recuento histórico precisó:

Así tenemos la Reforma de 1945 con la cual fueron excluidos los funcionarios públicos, porque había la idea de que el funcionario público no era un trabajador común y corriente sino especial, dentro de la esfera laboral, y que por ser parte de la función del Estado debían mantenerse al margen de la legalidad laboral.

También en 1945 se establecen normativas para los trabajadores del mar. Con el Decreto de creación del Reglamento del Trabajo para los Agricultores, que en su último capítulo incluye los derechos para marineros, regidos anteriormente por el llamado Código del Comercio.

En 1947 la reforma es de mayor alcance porque tiene que ver con la Constitución de ese año, que aporta a la reforma a la Ley del Trabajo muchos elementos, se incluye conceptos como antigüedad, utilidades, cesantías, de la acción de los intermediarios, de los contratistas, en fin, se hizo una revisión de elementos económicos importantes.

Luego vendrá la Constitución de 1953-54 en el marco de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, que no va a agregar avances en materia laboral ya plasmados en la Constitución de 1947.

Le sigue, en este orden de ideas, la Constitución de la República Venezuela de 1961, que presenta un desarrollo tímido en cuanto a la seguridad social, aportes en el campo de las prestaciones sociales de los trabajadores, pero en la práctica esto resultó inútil, pues durante el gobierno de Rómulo Betancourt, quien ejerció con las Garantías Constitucionales suspendidas, no se realizaron aumentos de salarios; por el contrario, redujo el salario en un 10% además prohibió las negociones en materia salarial so pretexto de reanimar la economía.

De manera que la contratación colectiva estuvo congelada durante todo el tiempo, a pesar que la industria petrolera estaba en pleno avance, se mantuvo paralizada cualquier discusión contractual.

Después se hace otra reforma en 1966 que vuelve incorporar la cesantía como derecho, al igual que en la Constitución de 1947. En 1973 se logra otra reforma con la finalidad de mejorar el tema puntual de la cesantía.

Así continuamos hasta que se elabora el Reglamento de 1973 donde se establecen - los regímenes especiales del trabajo – que se llaman hoy en día Modalidades del Trabajo-. Esto es muy importante, porque para el año 1973 nos vuelve otra influencia del ámbito laboral mexicano, donde su Congreso discutió el tema acerca de sí los trabajadores deportistas, aviadores, marineros profesionales eran trabajadores o no, si se regían por el Derecho Mercantil o Derecho Civil. La conclusión de la legislación mexicana, señaló que efecti- vamente si eran trabajadores los deportistas, aviadores y marinos y se declaró la antigüedad era un derecho adquirido.

Para el año 1973 la legislación venezolana afirma que la antigüedad no es una expectativa de derecho sino que se pagaba con independencia de la calificación del despido fuera este injusto o no. Aporte importante, porque anteriormente a esta reforma si el despido era justificado el trabajador al cesar la relación laboral perdía su antigüedad y su cesantía. Esto último es significativo porque a partir de este período se aprobó pagar el despido con el último salario, el llamado Doblete como una manera de garantizar la estabilidad laboral de los trabajadores. Los responsables de calificar el despido si era justo o no, eran los integrantes de la llamada comisión tripartita y de acuerdo a este criterio se pagaba o no la prestación doble.

Viene la Reforma de la Ley del Trabajo de 1990 con algunos ajustes. Sin embargo, siete años después, esta modificación se deja de lado, echando por tierra todos los derechos y avances para el trabajador, mediante la Reforma de la Ley del Trabajo del 19 de junio de 1997, dictada en el segundo gobierno de Rafael Caldera, según la cual se venden las prestaciones sociales de los trabajadores.

Este recorrido que hemos realizado, presenta una síntesis apretada histórica que realza los cambios significativos en materia laboral.

Con el triunfo electoral de la Presidencia de la República de manera democrática por parte del comandante Hugo Chávez, el 6 de diciembre de 1998, con sumas dificultades, él asumió su gobierno constitucional el 2 de febrero de 1999, dedicándose a varios temas importantes para proteger a los trabajadores.

Centrándonos en el ámbito laboral, la creación de la Constituyente, significó un pivote fundamental para el avance de la clase trabajadora, evitando que continuaran con una estructura legal caduca que no reconocía sus derechos, por el contrario, esta Constituyente aprobó un nuevo marco legal, conformado el texto para agosto de 1999, y para mayor

validez fue sometido a referéndum el 15 de diciembre de 1999, aprobando finalmente, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, iniciándose una nueva fase.para la historia de la vida laboral de los trabajadores venezolanos, rompiéndose con el pasado con la aprobación de esta Carta Magna y que da lugar a lo que tenemos en la actualidad.

- Usted nos ha insistido en la creación de un nuevo marco legal, referido especialmente a la materia Laboral en el contexto del Estado Social de Derecho y de Justicia, sin embargo se indica que esta Ley Orgánica del Tra- bajo, los Trabadores y las Trabajadores contiene puntos neurálgicos, como por ejemplo la reducción de la jorna- da laboral a 40 horas tanto para el sector público como privado.

-La Constitución tiene un marco legal que rige la mejor manera de entender la significación de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, (LOTTT) porque todos los argumentos y el alcance de esta provienen de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, comencemos por sus artículo 2:

“Venezuela se constituye en un Esta- do Democrático y Social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los dere- chos humanos, la ética y el pluralismo político” .

La creación de ese Estado Democrático y Social de De- recho de Justicia, es una manera diferente de tratar al hom- bre y a la mujer, una forma de incorporar derecho a su vida, darle garantía y allí aparecen elementos fundamentales para una relación de iguales entre hombres y mujeres, relación paritaria para el fortalecimiento de esa vida con principios fundamentales que son: la libertad, la solidaridad, la igual- dad que es la preeminencia de los derechos humanos para la vida del pueblo venezolano, con el disfrute de los derechos fundamentales del trabajador. Si hacemos una retrospectiva estos derechos humanos en el pasado fueron atropellados, restringidos, censurados, podríamos referir por ejemplo el Derecho a Huelga, que es un mecanismo para la solución de un conflicto y no para crear un conflicto como la gente piensa. Cuando una persona va a la huelga va obligado por la circunstancia, donde él consigue un espacio en ese dere- cho, una manera legal para dar respuesta, para enfrentar la agresión del patrono.

Recordemos los tiempos de la Ley Orgánica del Trabajo de 1936, la cual contenía una Norma, la 216, que solo bastaba con que los trabajadores anunciaran que iban a iniciar un proceso conflictivo de huelga, estos debían notificar ante la Inspectoría del Trabajo y esta se concretaba en 120 horas. Qué hicieron a posteriori, en las sucesivas reformas convirtieron esas 120 horas en meses para dilatar los reclamos en procesos de negociaciones, que hacían demorar el reclamo de los trabajadores. Con esto se retrocedió y atropelló el de- recho humano a huelga, con supuestas negociaciones que no iban al grano generando batallas que no fueron resueltas. Hasta que Jesús Farías y Gustavo Machado demandaron ante la Corte Suprema de Justicia de la época, por el tratamiento dado al derecho a huelga atropellado, se infringía los derechos de libertad; el fiscal que llevó la causa fue Ramón Medina, quien denunció este mecanismo de retraso en el derecho a la huelga como una violación del derecho humano, y el Magistrado René de Sola fue el juez ponente y quien la decidió favorablemente.

Pero, ¿qué pasó después? -se pregunta el Magistrado Juan Rafael Perdomo y se responde- que se fue extendiendo, se fue buscando la manera de dilatar la aplicación de la normativa y retrasar el conflicto, continuando los atropellos ante los reclamos de los trabajadores, corriendo la arruga, agrega-. En 1973 se establece un reglamento dictado por la Corte Suprema de Justicia y asume que la sentencia que de- cidió el máximo tribunal, debe incluirse en el reglamento en la reforma a la Ley del Trabajo de ese año. En definitiva se burló el Derecho Humano a la Huelga, al salario, a la jornada laboral, a la propia decisión de la Corte Suprema de Justicia y finalmente, no se dignificó al trabajador.

La reducción de la Jornada Laboral a 40 horas semanales

Históricamente esto ha sido una lucha muy grande, cuyo origen se remonta a 1886, con los mártires de Chicago quie- nes reclamaron, lucharon y murieron por una causa en mejora a los hombres y mujeres que trabajaron en condiciones adversas por la reducción de la jornada laboral de 20 horas a 8 horas. A pesar de que esa conquista se alcanzó un 1° de mayo de 1886, esta no pudo materializarse si no hasta la realización del Congreso de 1889, porque una cosa son los Tra- tados y los instrumentos jurídicos, y otra es la cruda realidad del día a día, en la que muchas veces un trabajador puede hasta trabajar 56 horas semanales. Luego se continuaron las luchas y se llegó a 48 horas semanales, luego se fijó en 44 horas incluyendo media jornada los días sábados.

Ahora la realidad es que a partir del 1° de mayo de 2013, los trabajadores venezolanos pasaron a laborar una jornada de 40 horas, tema que resulta espinoso para el sector priva- do. Lo que corresponde ahora es preguntarse sobre el rendimiento laboral, si podemos darle a la nación los bienes y servicios que requiere el país para desarrollarse.

Los patronos han presentados diferentes alternativas para cumplir con la directriz de las 40 horas, un horario humano, ante el Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y cumplir con la normativa que arrancó el 1° de mayo de 2013.

-¿Pero un sector del empresariado señala que no ha sido el tiempo suficiente para ajustarse a los requerimientos legales y que la aplicación de la normativa les causa pérdidas al tener que contratar más personal, qué opina usted al respecto?

El punto de partida está en que esta Ley garantiza ocho horas la jornada laboral, de lunes a viernes, quedando dos días continuos para el descanso, el sábado y el domingo. Las empresas de proceso continuos que prestan servicios se debe laborar todos los días, en su mayoría ya tienen establecido tres turnos de ocho horas por turnos. Se debe evitar la terce- rización de la mano de obra.

-Esta Ley ha sido protestada por el sector de salud, (clínicas privadas), telecomunicaciones, centros comer- ciales, empresas de servicios, farmacias, automercados, tras argumentar que deben crear otro turno de trabajo para ajustarse a los requerimientos de la reducción de la jornada laboral, ¿cuál es su percepción?

Definitivamente es necesaria la creación del nuevo turno porque genera nuevas posibilidades de empleo, dinamizando la economía del país. Fíjese que aquí hay una verdad que se oculta, lo que está pasando es que se evidencia que las empresas trabajan los sábados y los domingos, esto por supuesto choca con la medida de descanso de dos días continuos. Por otra parte, nosotros tenemos procesos de trabajo que con cuatro horas de trabajo son suficientes para alcanzar la productividad requerida para revertir su salario y la ganancia para el patrono, tal como lo planteó Carlos Marx en su obra El Capital, el sentido especulativo de la ganancia con la cual el patrono le queda ganancia y cubre los gastos que genera la empresa como tal -recuerde que el salario nunca está por en- cima de la productividad de la empresa siempre está por debajo-. En lo que más invierte una empresa es en publicidad, en el talento humano como recurso clave para el desarrollo de la misma, no. La empresa por ejemplo, no toma en cuenta las peripecias que usted como trabajador pueda realizar para llegar a su hora laboral y este punto también influye en la calidad de vida del trabajador.

La LOTTT lo que busca es resaltar la necesidad del tiempo libre para el trabajador, su necesaria capacitación para elevar, como lo señalamos anteriormente, su calidad de vida, tiempo libre para vivir, por eso la relevancia del artículo 2 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual crea el Estado Social de Derecho y de Justicia y de solidaridad, en la que creyó el Presidente eterno Hugo Rafael Chávez Frías, pensando en el trabajador y la trabajadora dentro de una normativa que permita el avance y el desarrollo del país.

Esta Ley está blindada como una protección para la clase trabajadora en general, fue construida por los trabajadores desde sus espacios sindicales, fue discutida por un grupo de especialistas en la materia que le dio su visto bueno, basada en la Carta magna venezolana con lo cual la eleva por encima de los estándares universales, por ser una ley que resume la posición humana del trabajador, un rescate de su dignidad, leo el artículo 1:

“Esta Ley tiene por objeto proteger al trabajo como hecho social y garan- tizar los derechos de los trabajadores y de las trabajadoras, creadores de la riqueza socialmente producida y sujetos protagónicos de los procesos de educación y trabajo para alcanzar los fines del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, de conformidad con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el pensamiento del padre de la patria Simón Bolívar. Regula las situaciones y relaciones jurídicas derivadas del proceso de producción de bienes y servicios, protegiendo el interés supremo del trabajo como proceso liberador, indispensable para materializar los derechos de la persona humana, de las familias y del conjunto de la sociedad, mediante la justa distribución de la riqueza, para la satisfacción de las necesidades materiales, intelectuales y espirituales del pueblo”.

El Dr. Juan Rafael Perdomo, uno de los principales impulsores de esta Ley Orgánica del Trabajo, para finalizar el presente diálogo, aseguró que se debe ensamblar la necesidad de trabajar con calidad, ser competente, amar lo que hacemos cada día y así contribuir en la construcción de la gran nación venezolana.