Dra. Merly Morales
Jueza de la Corte Disciplinaria Judicial

 

La JDJ "Vino a llenar un vacío dentro del sistema judicial venezolano"

Para la jueza de la Corte Disciplinaria, Dra. Merly Morales, la Jurisdicción Disciplinaria Judicial vino a llenar un vacío dentro del Sistema Judicial como instancia que permite fomentar la ética, la transparencia y la idoneidad de los jueces en su función de administrar justicia. Se sustenta en un cuerpo normativo como lo es el Código de Ética del Juez Venezolano, que requiere la preparación del nuevo juez en vinculación con el hecho social.

-¿Y en la lucha contra la corrupción?

En relación con la lucha contra la corrupción, a esta instancia le corresponde la tarea de erradicar viejas prácticas enquistadas en el sistema de justicia tales como el cobro sentencias, los infelices "cuadres" donde participan indistintamente funcionarios del sistema judicial y abogados litigantes, quienes en fraude a la ley, por intereses personales, económicos y de otra índole toman decisiones e inclinan la balanza en detrimento de la justicia; Igualmente le corresponde a estos tribunales de Ética identificar y combatir las llamadas "tribus judiciales", expresión de intereses económicos que secuestran la posibilidad de impartir una justicia igualitaria, transparente, sin distingos de ninguna índole.
Esta lucha contra la corrupción vinculada a los órganos de justicia demanda por parte de los jueces que integramos esta jurisdicción un enorme compromiso con el fortalecimiento de la nueva institucionalidad que propugna nuestra Carta Fundamental, por ello los juicios de valor que componen nuestras decisiones deben ser ajenos a caprichos, arbitrariedades y cualquier otro interés que no sea el adecentamiento de la función jurisdiccional.

-¿Que aspira en su rol como Jueza de la Corte Disciplinaria Judicial?

Este rol de jueza en materia disciplinaria lo asumo con el mismo compromiso que he asumido en otras responsabilidades en el sistema de justicia, aspirando a contribuir con el rescate de la fuerza moral que merecen las instituciones de la patria que todos aspiramos.

Recorrido profesional

Pertenezco a una generación que ha dado el todo por el todo en el país. Defendí las causas de Cantaura y Yumare en los años 90, donde se muestran las violaciones a los derechos humanos en gobiernos de la IV República. He estado en los equipos de abogados que hemos investigado las desapariciones forzadas en los años 60, que en la actualidad impulsa la Asamblea Nacional, por ejemplo el caso de Noel Márquez.
También he trabajado en el caso de Puente Llaguno, igual que con otras causas vinculadas a la lucha contra la impunidad, sobre todo en violaciones de derechos humanos cometidas en nuestro país en contra de la disidencia política en la década de los años 60, 70 y 80, que inauguraron en nuestro país la figura de los desaparecidos, que todos pensábamos era originaria de las dictaduras del cono sur, pero que infelizmente nació en nuestra nación en las décadas mencionadas.
Ha sido un estilo de vida dedicado precisamente a defender a los que nunca han tenido voz, esos hombres y mujeres del pueblo que salieron a luchar por transformaciones sociales en nuestro país, a luchar contra la pobreza, contra la discriminación y que fueron perseguidos, encarcelados y brutalmente torturados y muertos en algunos casos. No quedarán en impunidad.

-¿Se podría definir mejor como una opción de vida?

Un estilo de vida por un accionar profesional y una opción de vida por la lucha sostenida en la defensa de los derechos humanos, que calza con la profesión de abogada. En el imaginario de la gente, en el común, existe la creencia de que "todos los abogados y abogadas somos ladrones y tramposos", pero existimos un grupo de abogados que utilizamos esta profesión para tratar de desentrañar las cosas más innobles que los Estados, a veces movidos por intereses foráneos, cometen contra sus ciudadanos, y es precisamente allí donde nos inscribimos los luchadores por la defensa de los derechos humanos.
Esta búsqueda de justicia y lucha contra la impunidad, a mí me llevó a formar parte de un equipo jurídico en el año 2002, vista la infamia que estaba viviendo el pueblo venezolano con la alteración del orden constitucional, con la puesta en práctica de un plan macabro para burlar las instituciones que todos los venezolanos nos habíamos dado a través del voto, de la Constitución que fue votada por la mayoría de nuestro país.

 

 

 

Por: Lic. Ana María Hernández